Por qué los escritores escriben sus libros
Boring Home
Orlando Luis pardo Lazo
Lawtonomar, Internet. 2009. 80 pags.
Edición digital. Descarga libre aquí
Artículo originalmente publicado en la revista Quimera. No 306. Mayo 2009
Mientras expertos y empresarios del mundo editorial se dejan los cuernos para discernir cómo y quién va a sacar tajada con la literatura digital, acontecimientos pequeños pero relevantes nos recuerdan que la literatura sirve para algo más que para satisfacer el paladar de un selecto grupo de consumidores occidentales. El pasado 17 de febrero, tenía lugar en una explanada cercana a la sede de la Feria Internacional del libro de la Habana, la presentación de Boring Home, el último libro del cubano Orlando Luís Pardo Lazo. Pese a las durísimas amenazas y el acoso policial, pudo celebrarse un acto informal donde se repartieron copias en CD del libro -publicado por la editorial semi-clandestina Lawtonomar- a un grupo de espectadores y periodistas avisados gracias a la labor difusora de diversos blogs críticos con el régimen castrista, encabezados por el célebre Generación Y, de Yoani Sánchez. El texto había sido previamente rechazado “a gritos” por la editora estatal Letras Cubanas, provocando que su autor, que tiene en su haber varios libros publicados con el beneplácito de las autoridades, fuera sacado de las listas de escritores promovidos por las instituciones oficiales, expulsado del jurado de un importante premio y sometido a un repentino alubión de amenazas violentas, también dirigidas contra su madre. Afortunadamente, una edición PFD de Boring Home fue colgada en Internet, de lo que, gracias a una noticia en la edición digital de El País, pudieron enterarse muchos lectores, entre ellos el que aquí escribe. Veinte horas después este crítico se descarga Boring Home, imprime un ejemplar, lo encuaderna en la fotocopiadora de la Universidad de Pekín, y envía un correo electrónico al co-director de Quimera, quien le da luz verde para escribir la crítica que usted está leyendo. Si finalmente usted también se anima a descargar y leer Boring Home, se habrá culminado un pequeño (pero maravilloso) acontecimiento. Para empezar, habremos dejado en ridículo a las autoridades cubanas, incapaces de calibrar la capacidad de Internet para volver contraproducentes sus intentos de reprimir las libertades en Cuba. La ineptitud de los perseguidores, unida al activismo de blogueros como Yoani Sánchez, a la sensibilidad de medios como El País o Quimera, y a la iniciativa de usted y yo, puede convertir lo que iba a ser una tímida presentación en un pedazo de césped de La Habana en un lanzamiento editorial a escala internacional. read more…
Escritura hiperactiva
Click
Javier Moreno
Candaya, Barcelona, 2008. 262 pags
Artículo originalmente publicado en la revista Quimera. No 305. Abril 2009
Pese a que la obra más reconocida del autor se haya desenvuelto en el terreno de la poesía, Javier Moreno contaba con dos novelas anteriores antes de emprender Click, lo que debería bastar para que su última propuesta narrativa no sea juzgada como la “novela de un poeta”, sino como el trabajo de un narrador de no poca experiencia. “En narrativa siempre trato de hacer algo diferente”, declaraba Moreno en una reciente entrevista publicada en esta revista. En este caso, la experimentación le ha llevado a estructurar la narración en torno una imagen, la del momento en que el percutor golpea el tambor del revólver durante el juego de la ruleta rusa. Click es el sonido que sale del revólver cuando no se dispara la bala, la onomatopeya que da nombre al libro y que aparece en momentos escogidos a lo largo de las páginas, aportando a la lectura el tempo fatal de este macabro juego a vida o muerte. read more…
La noche japonesa
After Dark
Haruki Murakami
Tusquets, Barcelona, 2008. 248 pags
Artículo originalmente publicado en la revista Quimera. No 204. Marzo 2009
La noche americana fue el nombre que se popularizó en Europa para referirse a una técnica utilizada en los estudios de Hollywood de los años cincuenta, que consistía en hacer pasar escenas rodadas durante el día por escenas nocturnas. Colocando un filtro y cerrando un poco el diafragma, se imprimía a la película una atmósfera que con el paso de los años ha pasado a ser una de las señas emblemáticas del cine de una época, en el que no importaba tanto alcanzar el hiperrealismo como crear una ilusión de tonalidades ficticias. Haruki Murakami ha querido filmar una novela con una receta similar. Dando testimonio de las horas alucinadas de una noche en blanco en un barrio de la gran metrópoli japonesa, After Dark se abre como tiempo especial donde la realidad adquiere esa tonalidad fabulosa. Así el paisaje cotidiano se desdobla, y el barrio que durante el día no presenta nada especial, por la noche se puebla de individuos solitarios y animales nocturnos como barman, prostitutas, inmigrantes ilegales, músicos de jazz o mafiosos, con el trasfondo posmoderno de la iluminaria urbana y las calles desiertas. Un ambiente emocional cálido y acogedor, como de programa radiofónico de madrugada, invita a los desconocidos a compartir sus miserias, historias y tribulaciones, para luego desentenderse y olvidarse para siempre. read more…
¿Qué hay de nuevo, viejo?
HOMO SAMPLER
Eloy Fernández Porta
Anagrama. Barcelona, 2008.
370 pags.
Artículo originalmente publicado en la revista Quimera. No 302. Enero 2009
Eloy Fernández Porta vuelve con un ensayo de 370 páginas, publicado por uno de los editores más prestigiosos de la lengua española, para poner en palabras lo nuevo que hay en el mundo y en la cultura que lo transforma. Tres grandes temas, que corresponden a las tres partes en que se divide el ensayo, le sirven para poner orden a una ágil sucesión de análisis sobre muchas manifestaciones culturales significativas de nuestro tiempo. Ur Pop: “la emergencia inesperada de figuras, valores o emociones primitivos en un espacio ultramoderno”. RealTime: conjunto de estrategias críticas de las producciones temporales que son propia de los media, “desde la cuña publicitaria de dos segundos hasta el revival de una moda”. TrashDeLuxe: “basura elevada al rango de verdad absoluta por medio de un envoltorio que recubre la escoria y le confiere una pátina pop”. Estas son las definiciones de las tres categorías conceptuales de las que el escritor del Afterpop se sirve para organizar su nuevo libro, que evoluciona visiblemente hacia los aspectos más admirables de su trabajo anterior. Retoma, además, el mismo punto de partida; vivimos en una época afterpop, donde el público, los media y el producto han sufrido una transformación respecto al paradigma de la cultura popular manejado hasta ahora. La fragmentación de los gustos del espectador, el auge de los metamedios broadcast yourself, o la emergencia de objetos pop y sus formas de complejidad, “que piden a gritos una lectura de segundo grado”, son algunos de los fenómenos que dan cuenta de la necesidad de una reinterpretación de nuestro panorama cultural. read more…
Artículo originalmente publicado en Deriva. En caso de cita, por favor, especifique el link de Deriva
Jorge Carrión (Tarragona, 1976) es profesor universitario, crítico y escritor. Ha publicado Ene, GR-83, La Brújula y recientemente Australia. La entrevista tuvo lugar durante el encuentro de escritores “Mutaciones: tendencias y efectivos de la narrativa contemporánea”, celebrado en Málaga del 21-23 de mayo de 2008, donde se reunieron algunos de los escritores españoles emergentes del panorama literario actual. Cuando nos encontramos en la elegante sala del hotel AC Malaga, Jorge Carrión iba descalzo. read more…
Originalmente publicado en Literaturas.com. Por favor, en caso de cita, especifique el link de Literaturas.com
Ha llegado
¿Habrá nacido ya el escritor de éxito que no publique una sola línea en papel? ¿El nuevo entorno digital se limitará a ser mera reproducción del sistema literario tradicional? ¿O todo ha de cambiar completamente? De los muchos interrogantes que plantea el futuro digital de la lectura lo único claro es que no se trata de una entelequia sino de una realidad que tiende a imponerse en todos los campos. Desde los inicios del Proyecto Gutemberg en 1971, la digitalización de obras literarias ha crecido exponencialmente tanto en número de obras como en proyectos y tecnologías dedicadas a ello. Algunos datos de la pasada edición de la Feria de Frankfurt ofrecidos por EL País, reflejan que en 2008, de los títulos de las 361 editoriales presentes en el evento, casi uno de cada tres títulos allí presentes tenía una opción digital. Simon & Schuster incrementó un 40% sus ventas en formato digital, Random House un 60%, y el 20% de los libros en China nacieron de Internet el pasado año. Mientras Amazon ya cuenta con 170.000 libros digitales a disposición del público, y Google consolida su proyecto de digitalizar la hemeroteca mundial -que pronto será indexada por los buscadores como una parte navegable más de la red- no hay día que no aparezca en la prensa un artículo que dé cuenta del imparable proceso de digitalización a que estamos abocados. El día en que escribo, el periódico Christian Science Monitor, con siete premios Pulitzer y más de un siglo de antigüedad en su haber, ha anunciado que abandona su tirada diaria en papel para centrarse en su edición digital. Vicente Luis Mora, en un reciente artículo de su blog, diario de lecturas, traía a colación una declaraciones de Fred Bass, dueño de la monumental librería Strand de Nueva York: “quien diga que la televisión o Internet le ha robado lectores a los libros, miente. Yo vendo más ahora que hace dos décadas. En el futuro leerán directamente en una gran pantalla en su casa. Es inevitable. Se llama progreso (…) Estamos destinados a desaparecer [los libreros] pero no importa (…) mira lo rápido que ha sido con la música. La gente ya solo se la baja de Internet. Con los libros pasará lo mismo. Nadie usará el soporte tradicional, solo los románticos”. Importe o no, cada día aumenta la venta de los llamados e-books, pantallas del tamaño de un libro que gracias a la tecnología de e-ink o tinta electrónica, permiten una lectura agradable, sin los efectos agotadores del monitor de PC. Del Kindle y el E-reader ya se han vendido cientos de miles de unidades en Estados Unidos, y su comercialización en Europa se acelera día a día, aunque -como señala Delia Rodríguez en un artículo de Soitu- aún son caros, su tecnología está en pañales, y de momento parecen más dirigidos a los techies que a los grandes lectores. Ciertamente en los foros españoles abundan más las opiniones de los enamorados del objeto libro, que recelan de la frialdad de estos aparatos aún mal entendidos (la mayoría cree son como monitores de ordenador pero pequeños, e igual de agotadores a la vista). Pero si algo nos ha enseñado el capitalismo es que lo que hoy parece excentricidad de unos pocos, mañana se convierte en una necesidad creada (¿Se prometió usted no tener teléfono móvil? ¿Dijo no necesitar DVD?). Los usuarios naturales del e-reader son los grandes lectores, las empresas lo saben y trabajarán duro hasta conquistarlos. Por mucho que perviva el papel, la lectura no escapará a la lógica implacable de nuestro tiempo. read more…
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Para la mayoría de las personas del planeta la guerra nunca pasará de ser un acontecimiento remoto que solo conocemos a través de los diversos relatos procurados por el cine, los periódicos o la televisión, sin que exista la posibilidad de contrastar esas versiones con una experiencia vital propia o del colectivo humano en que nos integramos. pablo-alonsoLa guerra no puede ser más abstracta para aquellos que nunca la hemos vivido, y por tanto su imagen no puede ser más manipulable. Tan lejos de lo real, la guerra para la mayoría de nosotros es una construcción mental, un concepto que va evolucionando y transformándose a través de la lucha que mantienen diversas facciones (intelectuales, políticas, periodísticas, artísticas, económicas, territoriales, religiosas…) para apoderarse de su sentido. Quizás no falte mucho para que las agencias de viajes comiencen a vender paquetes de vuelo + alojamiento al conflicto bélico de moda, inaugurando así una nueva forma de turismo extremo. Pero hasta entonces, el ciudadano deberá seguir fraguándose una opinión a través de los discursos de los otros; y no es poca su responsabilidad en un país democrático, donde al final es la opinión pública el último poder capaz de evitar una guerra o provocarla.
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- Anti-fascismo. Simulacro. Violencia. Ur pop
- Comunismo. Turismo. Trash de Luxe
- Veganismo. Ecologismo. Primitivismo. Autenticidad Falaz
- Estética. Primitivismo. Violencia. Ur Pop
¿Mande?
¿Cómo está escrito este artículo?
Este post reúne cuatro textos inspirados en las teorías desarrolladas por Eloy Fernández Porta en Homo Sampler, su último ensayo. Cada post puede leerse de manera independiente, valiéndose de los hipervínculos del texto y el índice que encabeza el artículo. read more…
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Durante el SXVI, el gusto renacentista por los juegos y la recuperación de filosofías como la aristotélica, que proclamaban la necesidad de la risa y la diversión, dio lugar a un importante éxito editorial de la poesía burlesca, que se popularizó en Italia y más tarde en España. Los procedimientos satíricos y burlescos contagiaron la poesía, el teatro y la novela barroca, y otorgaron a la literatura una función jocosa que hoy en día parece casi desaparecida. El Dorado, la última novela de Robert Juan Cantavella, supone una excepción en un panorama literario purgado de comedia.A través de su alter ego en el relato, Trevor Escargot, Cantavella vuelve a los procedimientos satíricos para analizar la cultura kitch de la sociedad española del siglo XXI. Dos son los escenarios donde Escargot pone su tembloroso punto de mira: el complejo residencial Marina D´or, y la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia. Su misión como periodista será la de realizar un “aportaje”, suerte de reportaje donde “cada personaje es absolutamente real y todo parecido con la ficción de los hechos, una casualidad maravillosa”. El relato de estos viajes, de sus reflexiones y de sus aventuras -muchas en compañía de su amigo Broma- componen El Dorado.
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Quizás fue Saint-Exupéry el primero en trasladar a la literatura la experiencia de volar en un avión, plasmando de forma indeleble su espíritu pionero en Tierra de hombres o el archiconocido El Principito. Por entonces no hacía mucho que los aeronautas habían inaugurado una nueva visión de la tierra, la misma perspectiva desde la que los dioses nos venían observando desde siempre y ahora habíamos conquistado, y desde donde el hombre triunfó por fin en su lucha histórica contra los obstáculos, si bien al principio aquel triunfo lo situara constantemente al borde del desastre. Lo mejor de Saint-Exupéry es su capacidad para dibujar con radical belleza los paisajes que anuncian su propia muerte, perdido en un desierto, o sobrevolando peligrosamente la rugosa España para orientarse a través del reconocimiento de caseríos, puentes, valles y otros accidentes del terreno. Si dicen que los niños son los mejores combatientes, pues carecen de una conciencia clara de la muerte, Saint-Exupéry nunca dejó de ser un niño ni dejó nunca de maravillarse ante el estremecedor espectáculo de la vida en su momento de mayor intensidad, justo al borde de su extinción. Cuando la muerte le rondaba, él prefirió mirar hacia fuera. Un día de guerra desapareció sin dejar rastro en medio del Atlántico, con la misma delicadeza con que supo vivir y relatar su vida. A este último episodio el dibujante Hugo Pratt dedicó un cómic, El último vuelo, que consigue capturar la esencia naif de ese sueño ingrávido que fue el final de Exupéry. read more…
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Jorge Carrión creció en Mataró, hijo de andaluces. Nació en 1976 y ha escrito un libro sobre la inmigración española en Australia, tomando como punto de partida la historia de una rama de su propia familia que emigró al continente en los años sesenta. Durante dos meses, Carrión viajó por el continente anotando testimonios de sus familiares y recorriendo las mismas rutas que estos siguieron en busca de trabajo y oportunidades, y también visitó misiones religiosas españolas y demás vestigios de la presencia ibérica desde los años del descubrimiento. El libro nos habla de esas historias, desplegadas conforme Carrión avanza por la geografía del país, intercaladas con la propia historia de Australia, del puro viaje y de las personas que el azar puso en su camino. read more…
La literatura nacional: verdad y mercado
Renunciar a la literatura como hecho histórico y nacional armoniza bien con el sentido común de un habitante informado del siglo XXI. No en vano en las últimas décadas hemos aprendido a desconfiar de las viejas categorías de conocimiento, heredadas de un mundo radicalmente distinto al nuestro. Por eso en el presente globalizado nos resulta complicado seguir participando con el mismo entusiasmo en la cosmovisión inaugurada por el alumbramiento de los estados nacionales, sobre todo cuando el mismo concepto de nación se halla sumido en un perpetuo estado de crisis. La propia literatura nacional lleva tantos años cuestionada que hace casi dos décadas que las teorías anti-historicistas proclamaron su fin, y otras recientes aportaciones no han hecho sino añadir nuevos argumentos para la crítica. Pero desgraciadamente las nuevas ideas suelen chocar con los viejos intereses. Y ya se sabe quién gana. read more…
El canon de Oz
Amoz Oz
La historia comienza
Editorial Siruela, 2008
138 páginas
La historia comienza da cuenta de la faceta de profesor de literatura del escritor y periodista israelí Amoz Oz, al reunir una colección de breves ensayos basados en sus clases en diversos centros de enseñanza y en un ciclo de conferencias pronunciadas en el Museo Eretsz Israel de Tel Aviv entre 1995 y 1996. En cada uno Oz nos dará a leer el principio de una pieza narrativa de algún conocido autor, para luego someterla a un análisis cerrado, donde trata de adelantar los rasgos esenciales de cada obra. No es casual que el Oz quiera comenza su libro tratando de transmitir al lector, mediante unos breves párrafos de stream of concioussnes, la increible multiplicidad de posibilidades a las que tiene que enfrentarse un narrador a cada instante de contar una historia. En efecto, La historia comienza, comienza una y otra vez, sucediéndose cortos capítulos de estructura casi idéntica, como pruebas consecutivas de los mil modos de escritura posibles. Un constante reinicio que Oz sustenta en la idea de que cada novela crea su propio universo, con sus propias leyes, que el lector acepta a según “el contrato” que se establece en su comienzo. En una de las escasísimas citas, Oz nos señala a Said como su punto de partida, y remarca estas palabras suyas: cada comienzo es en realidad una interrelación entre lo conocido y lo nuevo. read more…
A través de los otros
GUERRA Y LENGUAJE
Adan Kovacsics
Acantilado. Barcelona, 2007. 157 pags.
Eve Kovacsics pertenece a esa casta de seres indispensables en el mundo de las letras sin los cuales el clima actual de disolución de las fronteras literarias nacionales no hubiera sido posible. A su amplia trayectoria como traductor del húngaro y el alemán, premiada en diversas ocasiones por organismos estatales de Austria, España y Hungría, hay que sumar un importante número de publicaciones en medios españoles que ha servido para divulgar una tradición literaria a menudo desapercibida por el público lector de nuestro país. read more…
El yo moderno
Pasadizos
Vicente Luis Mora
Páginas de Espuma, 2008
226 pags
La popularidad de un pensador suele ir inextricablemente ligada al triunfo de una sola de sus ideas, que al cabo resume los libros o temas que le dotaron de autoridad ante un público siempre ávido de especialistas. En el caso de Vicente Luis Mora (Córdoba, España, 1970), desde la publicación de su ensayo de 2006 Pangea. Internet, blogs y comunicación en un mundo nuevo, se observa una creciente asimilación de la identidad del escritor con la cosmovisión tecnológica y rizomática del mundo que inauguró en el citado libro y luego ha ido ampliando en diversos foros y conferencias, y cuyas consecuencias estéticas posteriormente exploró en su novela Circular 07, las afueras y en el ensayo La luz nueva. Singularidades de la narrativa española actual, este último en lo que se refiere a la narrativa contemporánea en español. read more…
Mientras el espectador pasivo recibe un espectáculo, el jugador de video juegos genera el espectáculo. En el GTA San Andreas ocurre exactamente igual que en el cine. El jugador, como agente creador de la representación, conoce todos los artificios que mantienen el espectáculo de lo real, porque ha de conocerlos para representar, igual que el actor o el director de una película. La experiencia de juego denuncia constantemente los límites de lo real. El juego consiste precisamente en explorarlos. Trataremos de corroborarlo con ejemplos concretos.
GTA San Andreas. Los límites en la simulación de lo real, puede descargarse libremente en PDF aquí, en la sección “teoría”.
(escrito en junio de 2008)
Hoy se ha presentado mi primer libro. Lo edita una editorial institucional como no puede ser de otra manera. Pensé que no me iba afectar, apenas he pensado en el asunto poco o nada, ni siquiera los últimos días. Luego he llegado media hora antes al acto y de pronto lo he visto allí. Lo he cogido y ha sido una experiencia aluciante. Tenía calidad de impresión que solo tienen los libros de editorial, la cálidad del papel y la encuadernación, ciertamente parece mejor libro de lo que en realidad es.
Me he acordado de Jorge Carrión, cuando me hablaba de su apego a los libros. Ahora yo he pensado que nunca he querido tener un hijo, igual que Chendler, y ahora que lo tenía, igual que Chendler, imaginé que lo amaría siempre, siempre. Ahora quiero libros, libros, masas forestales enteras reconvertidas al soporte de MI PALABRA. Luego he llamado a mi amiga Catalina y hablando con ella he caído en que en el libro que tenía entre manos, en el libro que acababa de coger, en su portada, a mi apellido le faltaba una letra. En vez de poner Miguel Iglesias Ortiz, ponía Miguel Iglesia Ortiz. O sea, que mi nombre estaba mal. Sueño con este momento desde que vi un anuncio de coches en el que, entre otras escenas de idilio y éxito en la madurez, un padre de familia abría una caja llena de libros ante su familia. Ese es el fotograma que tengo grabado a fuego, y desde ese momento, siempre que me he imaginado recogiendo mi primer libro me he imaginado en el salón de un chalet con parquet, rodeado de gente rubia, esposa y niña corriendo hacia una caja en medio del salón, llena a rebosar de gruesos volúmenes en cartorné.
El sueño como el anuncio era perfecto, por eso era un sueño. Los sueños son así, están hechos a medida de nuestros deseos. Pero aquel libro ya anunciaba lo real desde la portada, desde la segunda palabra: Miguel Iglesia Ortiz. Ya anunciaba la imperfección de lo real, y precisamente, la imperfección anunciaba lo real, la imperfección anunciaba que me estaba pasando realmente. Yo creo que Superego, mi libro publicado, va un poco de eso. Superego fracasa en el mundo porque no acepta la imperfección. Creo que ni siquiera al final de la obra llega a algo, fracasa ante sus inconclusiones.
Esto lo iba pensado sentado en la primera fila del Hospital Real, un imponente edificio de la Universidad de Granada reconvertido a espacio de exposiciones y actos oficiales. En la gran cruzeta de planta catedralicia dispusieron las sillas en forma de cruz mirando a la mesa presidencial donde la Secretaria general de no sé qué iba leyendo una lista interminable de nombres, y los aludidos se acercaban a recoger el premio, y así hasta cuarenta veces, aproximadamente. (Yo ya me lo sabía porque el año pasado me tocó a mí, este año daban el libro a los ganadores de la edición anterior). Una chica de protocolo me había adiestrado bien, y cuando el rector dijo mi nombre, me levanté y me acerqué al micro. Se supone que tenía que leer. El rector dijo va a leer Patatín.
Lo siento no voy a leer, dije yo, incomprensiblemente, porque si escribo teatro es por no haber superado la frustración de ser tan mal actor. Luego conté lo que se me pasó por la cabeza. Concluí diciendo que el arte que me importa es el que está casado con la imperfección. La sala estaba ocupada por un setenta por ciento de estudiantes de Bellas Artes, que aplaudieron a rabiar. No puedo decir que no lo tuviera en cuenta, y (joder, a veces me sorprendo a mí mismo) que no lo hubiera ponderado antes de echar el discursito, que, por supuesto, caló mucho. Joder, normal. ¿Quién mejor aprecia las imperfecciones que un artista tan imperfecto como son la mayoría de los estudiantes de Bellas Artes? Pues ahí nos parecemos muchachos, va por vosotros.
Cuando volví a mi asiento, la señora retomo la retahíla y yo volvía a mi perfecta ensoñación. Tenía entre mis manos Superego, y hasta parecía un buen libro. No saldrá ninguna reseña, pensé, no tendrá distribución. Lo leerán mis amigos, mis conocidos. Lo juzgarán por lo que es, un libro, cuando no es un libro, es el reverso de una caja de cereales, es un capítulo de los golfos apandadores, es, como mucho, una trama digna de Matt Groeggin si el sueño de Matt Groegin hubiera sido ser pedante. Pero ahora ya es un libro, ya no tiene remedio. Iba solo, así que a la hora del canapé he apretado un par de manos y le he ido a preguntarle a Maria José (la directora de no sé qué) donde estaban mis libros. Al otro lado de la calle, me ha respondido, coge cincuenta, los demás los distribuimos nosotros.
He llegado a la secretaria y allí me han llevado a una salita llena de enormes bolsas de plástico. -Me ha dicho Maria José que me los des todos.
¿Los cien?
-Exacto.
En Granada hace calor ahora. Para llegar a mi casa tenía que atravesar un parque. Iba sudando, con dos bolsas con cincuenta libros cada una en cada mano (el libro tiene 80 páginas, no se vayan a pensar). Hacia mucho calor, los libros pesaban demasiado y mi casa estaba demasiado lejos, o quizás es que no se puede hacer otra cosa cuando uno va por la calle con dos bolsas de plástico llenas de cien libros, así que me he puesto a buscar potenciales lectores. Primero he visto a una familia de jais con bebé. Nada. Luego he visto a tres yonquis. Uno de ellos silbaba, mientras otra le afeitaba la cara primorosamente a otro con una maquinilla desechable, que mojaba de vez en cuando en un riachuelo artificial que cae por las losas para refrescar. Finalmente he visto a cinco jovencitas yanquis leyendo a la sombra, me he acercado. He tardado bastante en hacerles entender lo que quería, y creo que cuando me he ido ni siquiera sabían que coño había pasado. Mierda puta, por qué coño no los repartí entre los yonquis. De camino a mi casa he ido regalando. Todo el mundo me decía que no al pricicipio, hasta que les decía que es gratis y entonces me pedían dos o tres. Gente que no se los va a leer en la vida, gente que lo usará para adornar una estantería, y con mucha suerte como posavasos, o para que el niño pequeño dibuje con los carioca pollas y B52 tirando bombas, que es lo único que dibujan los niños pequeños. Finalmente acabarán cerca de las cajas de cereales, el libro como objeto triunfará. He llegado a mi casa, Tere no está. Escribo esto mientras la espero. Mi casa tiene parquet. El sol entra por la ventana. Teresa es rubia, no tenemos hijos. Joder, que bueno. Me está pasando.
Por cierto, si alguien quiere el libro, se lo regalo.
Os habían sentado en torno a una gran mesa rectangular, frente a una pantalla mural hacia donde un proyector 3M emitía su luz blanca. Os habían apartado de vuestras respectivas tareas, no más de diez personas, todos jóvenes aspirantes, y esperabais en silencio la llegada del Macho de Lomo Plateado, absortos en vuestros equipos portátiles o teléfonos móviles.
El Macho de Lomo Plateado había conocido a El Hombre. Había sido uno de sus más estrechos colaboradores, os dijeron, se contaba entre los pocos que podían llamarle amigo. Colaboró con El Hombre muchos años, desde sus humildes inicios hasta la cumbre de su éxito, y ahora se había retirado y daba conferencias por todo el mundo. Escucharle suponía un raro privilegio, os dijeron, además de un gran desembolso que debíais apreciar en todo su valor, como una apuesta de la entidad por la formación y el crecimiento individual, lo primero en un ente dinámico como aquel. Vosotros, los jóvenes aspirantes, debíais escucharle con la mayor atención. read more…



