El viejo mercado de Jishuitan
La muralla
Ofrendas de año nuevo
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Llego al festival Eñe, después de abandonar el coche a 40 minutos en metro, en el aparcamiento gratuito más cercano a El Círculo de Bellas Artes, Madrid. Este espacio monumental al que los secuaces de Alberti (según una leyenda de pasillo) disparaban ráfagas durante la Guerra Civil, albergará durante hoy viernes y mañana sábado el festival de literatura española más importante del año. De primeras el ambiente parece más desangelado que en la edición anterior. Según cae la primera cerveza y entablo conversación con amigos presentes, comprendo que una actitud de hastío irónico resulta lo más apropiado para distinguirse. ¿Por qué?
Dos conferencias y un par de encuentros más tarde, la acción Eñe se traslada al habitual garito donde dar rienda suelta a las discursiones que se llevan paseando del ágora a la tasca desde hace cien años: que si generación literaria sí, que si generación literaria no… esta vez, surge al hilo de la mesa a la que acabamos de asistir, formada por Castro, Bautista y L´autremonde, tres de la veintena de poetas que Luna Miguel ha reunido en el libro Tenían 20 años y estaban locos, y Elena Medel -quien además moderaba el debate- ha editado en La Bella Varsovia. Los protagonistas del libro insisten en no pretender instaurar una generación literaria. Yo opino que un libro titulado Fumaban Lucky Strike y estaban locos, o Sabían nadar y estaban locos sí hubiera sido una propuesta no generacional, pero cuando el sesgo es cronológico, ay amigo. Y que su negación a ser una generación literaria, ya es, en sí misma, una de las formas más típicas de manifiesto. La conversación se anima y alguien me acusa de razonar menos que un periodista cultural. Repíteme eso en la calle, le respondo. Salimos a fumar. Leer más…
El cielo de Pekín, una presentación
En 2009, el año del 60 aniversario de la Revolución, llegué a la capital de China para trabajar como profesor en la Universidad de Pekín, el mismo centro donde Mao Zedong fue bibliotecario en su juventud, donde décadas después se fraguaron las revueltas estudiantiles que culminaron en la masacre de Tiananmen y hoy se forman las élites en un momento crucial de la historia del país. Había planeado mi viaje para encontrar una novela. Viviendo día a día su perturbadora y a la vez fascinante vorágine social, fui dándome cuenta de que la propia Pekín ya se constituía como una ficción que superaba cualquier realismo.
En El Cielo de Pekín, seis personajes y sus vidas cruzadas sirven como testimonio de un lugar donde las predicciones futuristas en su versión distópica toman carta de realidad. En la capital del mundo, millones de vidas confluyen en una maraña de anhelos y pesadillas ligadas al sueño del progreso y sus contradicciones, protagonizando sucesos extraordinarios, propios de la imaginación de un cineasta o un dibujante de ciencia ficción. Cada habitante de Pekín debe enfrentar sus deseos de libertad a ese proceso de consolidación de un estado cuyo poder de control toma formas nunca antes imaginadas. ¿Cómo sobrevive el individuo en ese nuevo hábitat desnaturalizado? ¿Cómo sobreviven las pasiones, las emociones, el lado más humano, al imperio de la tecnología y el control?
En especial, El Cielo de Pekín habla del encuentro de los occidentales con una perifieria que ya no es colonizada sino colonizadora. De la crisis de identidad de los europeos y norteamericanos arrojados al mundo del futuro, donde han dejado de ser los progatonistas. Del habitante genuino del siglo XXI, el ciudadano global que se sube en un avión y comienza una vida en la otra punta del planeta, valiéndose de redes que le permiten habitar varios espacios, pero a la vez lo disuelven en la confusión. En esa búsqueda de la identidad, el personaje global tiene que enfrentarse a sus demonios íntimos y las enormes fuerzas que rigen una sociedad que lo atrapa y rechaza al mismo tiempo. Estas historias dignas de la imaginación de un novelista, suceden hoy en Pekín. En El cielo de Pekín he querido dar cuenta de ellas.
El cielo de Pekín Tour. Octubre
A partir del 13 de octubre, estaré rulando por España para presentar mi primera novela, El cielo de Pekín, que ha sido publicada en Lengua de Trapo y estará en las librerías a partir del 20 de este mes. Arriba tenéis fechas, horas, lugares y a los presentadores de lujo que se han ofrecido a acompañarme. Además de la tradicional charla, realizaré un spoken word que consistirá en una lectura de fragmentos de la novela, ambientada con sampleos en directo de guitarras, voces, sintes y bases rítmicas (menos en Santander, por problemas de ruidos). En Madrid y en Barcelona también habrá comida y bebida (gratis). Y si no es divertido, podéis matarme. Aquí abajo os dejo los links con la direcciones. Leer más…
CARTA DE PROTESTA
(O CÓMO EL HACEDOR (DE BORGES), REMAKE SE CONVIRTIÓ EN UNA NOVELA POLÍTICA)
Hoy queremos manifestar nuestro frontal rechazo ante un hecho insólito. María Kodama, heredera de los derechos de autor de Jorge Luis Borges, ha obligado a la editorial Alfaguara a retirar del mercado El Hacedor (de Borges), Remake, la última novela de Agustín Fernández Mallo, bajo amenaza de denuncias. La obra, que contiene el nombre de Borges en su título, e incluye fragmentos y títulos de los poemas del escritor argentino en el orden original de El Hacedor, pronto se va a retirar de las librerías y dejará de existir tal y como fue concebida.
A El Hacedor (de Borges). Remake no se le acusa de plagio. Se le acusa de insertar unos materiales protegidos por derechos de autor dentro de una obra original, sin contar con el debido consentimiento de su propietaria. No ha importado nada que la obra funcione como un homenaje a Borges, quien se halla tan presente que resultaría disparatado acusar a Fernández Mallo de actuar de forma deshonesta. Su supuesta falta no tiene nada que ver con el engaño, sino con haber compuesto una pieza original valiéndose de algunos fragmentos que tenían dueña; una dueña que no está dispuesta a compartirlos. Leer más…
Macho Alfa
Relato publicado originalmente en Quimera. nº 332-333. Julio, 2011
Dos balas silbaron a ambos lados del Doctor Sheldon Cooper, físico teórico de la universidad de Pasadena, y los dos hombres con poncho que hacía un instante iban a dispararle, cayeron redondos, de una muerte limpia y cinematográfica. Sus sombreros de chicano rodaron por la calle polvorienta del escenario de un western, demasiado real. Un sol de justicia brillaba en lo alto del cielo, y hacía resplandecer el largo cañón de una Magnum del 44 aún humeante, que su dueño blandía en dirección a los hombres que acababa de abatir. El hombre de la Magnum se acercó hasta el Dr. Sheldon, que se había orinado encima, le tendió su nudosa mano y le ayudó a incorporarse. Leer más…
“Teatro”, de Don DeLillo
Artículo originalmente publicado en Quimera. Nº334. Septiembre 2011
Siendo DeLillo un escritor reconocido principalmente por sus novelas, este crítico esperaba que su teatro fuera una confirmación de sus dotes novelísticas, adaptadas con mayor o menor habilidad a la forma teatral, pero no una dramaturgia con personalidad propia. Quizás por eso, en mis primeras notas apunté con excesiva perspicacia rasgos evidentes de esa contaminación: exceso de narratividad en los diálogos, y cierta tendencia a que los personajes se expliquen en exceso a sí mismos, sin dejar espacio para ese subtexto que es esencial para abrir la obra a la interpretación de actores y directores. Y sin querer, me estaba olvidado de que De Lillo es un genio. Leer más…
Manifiesto de las abejas luchadoras
Manifiesto de las abejas luchadoras
Eres una buena abeja. Conoces la diferencia entre el bien y el mal. Sigue tu instinto de buena voluntad y jamás te equivocarás.
Crees en el enjambre, por eso estás aquí. Sirve al enjambre y el enjambre te servirá a ti.
Genera toda la acción que puedas. Trabaja siempre que tengas oportunidad. Convence a otras para que trabajen contigo. Trabaja siempre para las demás.
Cree en tus ideas. Llévalas a cabo. Salta cualquier barrera, cualquier impedimento, y llévalas a cabo. Que nada te detenga.
No intentes corregir el caos. Adáptate al caos. Fluye a través de él, y traza bellos e irregulares recorridos.
No existen caminos preestablecidos. Existe un baile, que todas conocemos. Una música, que todas bailamos. Muévete al ritmo de las demás, conoce esa música mejor que nadie, y fluye a través de ella.
Somos un organismo vivo e impredecible. Un organismo hecho de buena voluntad y espíritu de acción. Un organismo que siempre prefiere el movimiento a la quietud, que siempre prefiere la acción a la parálisis. Recuerda. Nunca. NUNCA dejes de moverte. Si la música cambia, debes seguir bailando. Si la música se para, es tu turno para tomar el relevo, y hacer que todos bailen. Nunca tenemos tiempo para nada. Solo tenemos tiempo para seguir adelante. Leer más…
“Antes de las jirafas”, de Matías Candeira
Artículo originalmente publicado en Quimera. nº331. junio 2011
El talento siempre impone su estilo, y si merece la pena comentar –y discutir- Antes de las jirafas, es porque hay mucho talento incluido en los 16 relatos que lo conforman. Cuando Vicente Luis Mora, Patricio Pron, Olmos Malherido o Milo Kromptic ya han querido posicionarse en torno a este libro, no hablamos de anunciar la llegada de Matías Candeira (Madrid, 1984) como una joven promesa, sino como un escritor que ya se abre camino en la escena de la literatura independiente. Dado que su calidad está más allá de toda duda, cabría preguntarse, ¿dónde está su actualidad? ¿En qué aspectos Antes de las Jirafas resulta renovador? ¿En cuales no? Como advirtieron otros, resulta imposible dar una respuesta unitaria que valga para la totalidad del libro. No parece muy aventurado definir Antes de las jirafas como un mosaico de trayectorias posibles, tanteos y etapas de esas que se queman rápido en los primeros años de escritura, algunas muy esperanzadoras en cuanto a su potencial para próximas obras, otras más trilladas y faltas de interés. Leer más…
Carta a los salmantinos: 19J
Soy uno más de los jóvenes que se han concentrado estos días en la Plaza de la Constitución para pedir justicia y democracia. Quizás tú también te has acercado por las acampadas, o has seguido desde casa la evolución de este movimiento. Quizás formas parte de los millones de personas que hoy ansían manifestar su descontento, y plantarle cara a una clase política que ha dejado de escucharnos, y gobierna para beneficiarse y beneficiar a unos pocos, segura de su impunidad ante una ley cortada a su medida. O quizás no. Leer más…
Ilustrado, de Miguel Syjuco
Artículo originalmente publicado en Quimera. nº330. Mayo, 2011
Resulta sorprendente la mínima repercusión que Ilustrado ha tenido entre la crítica española, más allá del alubión de noticias de prensa que se hicieron eco de su lanzamiento comercial, que giró en torno al sustantivo éxito internacional ya cosechado en el mercado asiático y anglosajón. Avalada por varios premios internacionales como el Man Asian Literary Prize, así como por la historia personal de su joven y atractivo escritor (que parece sacada de un folletín), Ilustrado es un ejemplo de cómo los excesos del marketing editorial pueden convertir una obra en invisible para su público potencial. ¿Nos hubiera pasado igual de desapercibida de haberse publicado en una editorial independiente, que siempre aporta al lector, al crítico o al periodista, la sensación de estar descubriendo algo? ¿Cuánto pesa todavía esa máxima intelectual que dicta que ningún producto avalado por la mayoría puede ser estimulante para los versados? ¿Y hasta qué punto cierta crítica está preparada para celebrar un acontecimiento literario que no la haga sentirse especial? Leer más…
Días de la Constitución
Así se vivió la Spanish Revolution en una ciudad de provincias. Un tuiteo de 40000 caracteres; las actas banzai, ni oficiales ni autorizadas, de un manifestante en los tres días cruciales del 15M.
(versión en doc. Descargar aquí)
20 de mayo de 2011. Entro en el Mediamarkt, directo a la sección TOP 10 de los libros más vendidos, donde hago fotos al número 8 y al número 9, ocupados, respectivamente, por “Reacciona: 10 razones por las que debes actuar frente a la crisis económica, política y social”, e “Indignaos”. A los pocos segundos aparece un guardia de seguridad y me dice que no se pueden sacar fotos dentro del establecimiento.
- De acuerdo- digo yo- entonces, si no le importa, cojo estos dos libros y me voy a pagarlos.
- Claro- responde con amabilidad- pero antes tiene que borrar las fotos.
- ¿Pero no se da cuenta de que esto es histórico? Leer más…
Todo lo que usted quiso saber sobre el congreso mutante en Lausanne y nunca se atrevió a preguntar
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Los escritores mutantes llegaron a su congreso en Lausanne, Suiza, en sus jamelgos desfondados, y sus blasones quedaron hondeando en el parking del campus, junto a los BMW de las becarias, los Mustang de los catedráticos, los Maserati de los marmitones. Llegaron llenos de cardos del camino, de las estepas litográficas llenas de polvo y cardos, y ellos mismos parecían litografías vivientes, negros de malas comidas y torvos encuentros. Leer más…
Artículo originalmente publicado en Quimera. No 328. Marzo 2011
Cuando uno recibe un libro tan recomendado como ha llegado Los jugadores de Whist en su edición en castellano, la primera reacción es la desconfianza. En su colección de narrativa, la editorial JP ha decidido prescindir de la clásica fajita, y ha tatuado en la portada y contraportada citas selectas de las elogiosísimas críticas cosechadas hasta el momento por la novela de Pagès Jordà. La más lapidaria sirve de encabezado para el título: “Uno de los libros más importantes de los últimos diez años. El Periódico”. Estarán de acuerdo en que ni ha propósito hubieran encontrado mejor frase para llamar a la rebelión de los lectores críticos, siempre desconfiados del legendario afán lisonjero de cierto periodismo literario. Una cosa es celebrar cualquier buen libro de cualquier estilo (viva la diversidad, etc), y otra muy distinta es la lucha encarnizada por el centro del canon, donde ya no hay espacio para aceptar todas las propuestas, sino que es necesario tomar partido, decantarse, elegir y rechazar. Y así comenzó mi lectura de Los jugadores de Whist, espoleada por esa loa altanera que me ponía a la busca y captura de las razones por las que no debía ser considerado el libro de la década. Una vez terminada esa lectura, la búsqueda ha fracasado felizmente. Estamos ante un hito en la narrativa posmoderna de nuestro país, y ante algo todavía más escaso: una de esas obras no solo importantes para los amantes de la literatura, sino para toda la comunidad a la que aluden. Leer más…
Artículo originalmente publicado en Quimera. No 327. Febrero 2010
Ya es un tópico que de vez en cuando un crítico de espíritu joven se entusiasme con un libro cool y lo use como arma arrojadiza contra el panorama literario. El libro en cuestión – urbano, con mucho slang, sexo, drogas y bandas de música, que explora los ambientes barriobajeros y freaks con espíritu gamberro y cómico- revitaliza al crítico cual elixir, y lo dota de renovado vigor para arremeter contra la literatura adusta del canon predominante, y el espíritu remilgado de salón literario que abduce a tantos críticos y escritores, y (lo que es gravíssssimo) a algunos de los nuevos narradores más laureados. Pues bien, en justicia a La marrana negra de la literatura rosa, eso es lo que va a ocurrir a continuación. Leer más…
Suommelina, de Javier Calvo
Artículo originalmente publicado en Quimera nº325. Diciembre 2010
El pasado viernes 12 de noviembre, en el Salón de Baile de El Círculo de Bellas Artes, los asistentes al Festival Ñ pudimos asistir a la representación de Soumelinna, el performance literario con el que Javier Calvo ha querido dar vida escénica a su último libro, publicado con el mismo nombre en la editorial Alpha Decay. A priori, el espacio de representación elegido generaba un interesante contraste con la naturaleza del espectáculo, que bebe del imaginario del black metal y pone en escena un repertorio de actitudes más próximas a las de un concierto de rock duro que a la típica acción artística habitual en esa clase de espacios. Las columnas de mármol, las mesas de buffett con rectos camareros y cierto aire cortesano entre los asistentes –casi todos sentados en mesas, con actitud reflexiva y distante- no contribuyó a generar ese calor gamberro y algo adolescente que hubiera realzado una pieza basada, en gran medida, en emular la relación con el público del directo de una banda. Leer más…




